Para frenar un avance de Palazzo, Vidal apela a Cavalieri y blinda Bapro Medios de Pago

Política - 23/07/2019

Apurados por la pelea de encuadre que los bancarios ya lanzaron en Mercado Libre y que hizo mucho ruido mediático en los últimos días, Bapro Medios de Pago recurrió al inoxidable Armando Oriente Cavalieri para obturar cualquier avance de los comandados por Sergio Palazzo en la banca estatal bonaerense y aislar a la comisión gremial interna del Banco Provincia.

De hecho, a través de un mail, la gestión ya le informó a sus aproximadamente 500 empleados que firmó un convenio colectivo de empresa con la Federación de Empleados de Comercio "considerando la actividad que realiza la empresa en todas sus áreas de negocio".

En la misma comunicación le advierten a los trabajadores que el pacto con Cavalieri, que involucra también a la sección Capital del gremio (la que lidera "el Gitano"), es aplicable a todo el personal de PROVINCIA NET y que por lo tanto regirá como normativa interna exclusiva.

Lo curioso, o no tanto, es que el convenio de la banca que está bajo la gestión de María Eugenia Vidal no está disponible ni en su página web ni en la del gremio mercantil. Tampoco pudieron acceder a él los empleados de Bapro Medios de Pago, que desde que se enteraron que tienen una nueva legislación la están rastreando sin suerte.

"El pase a bancarios es un viejo deseo de los compañeros de Bapro Medios de Pago, claro. De base duplicarían su salario y tendrían muchos otros beneficios más que Comercio no tiene", advirtieron desde la Comisión Gremial Interna del Banco Provincia para explicar los motivos de la pelea de fondo.

"(Los empleados de Bapro Medios de Pago) No tienen delegados ni derecho a tener delegados. Comercio no aparece. Cuando hay despidos no tienen ni con quien ir a quejarse", agregaron sobre la situación de vulnerabilidad que se vive en esa porción de la institución y que el flamante acuerdo viene a solidificar.

Está claro que la intención de fondo es blindar a los empleados sobre los que La Bancaria podría tener intenciones ciertas y fundamentadas de encuadre y, de paso, evitar la sindicalización que ese proceso generaría en los cientos de empleados involucrados.