Complicaciones y peligro

Semáforos descoordinados y constantes contratiempos en un tramo de Centenario

Info General - 15/06/2019

Sobre todo en horas pico, se dan constantes embotellamientos desde el cruce con Chacabuco hasta la esquina de Tacuarí. La falta de parterre y el mal estado del pavimento profundizan los riesgos viales.


Centenario es una de las arterias más transitadas de la ciudad, con una cargada circulación de autos particulares, motos y colectivos de diferentes líneas. Aunque se dan algunas complicaciones en casi toda su extensión, lo cierto es que en un tramo específico los contratiempos son constantes, sobre todo en horas pico.


Es así que puede resultar más que engorroso circular desde el cruce con Chacabuco hasta Tacuarí, donde se encuentra la oficina del Centro Emisor de Licencias. En ese tramo de apenas unas cuadras hay cinco cruces con semáforos. El primero se encuentra justamente en Chacabuco, aunque las complicaciones inician en el segundo.


Allí, en el ingreso al Hospital Llano comienzan los contratiempos para los que circulan en sentido oeste-este, es decir, hacia la Ruta Nacional N° 12. Ese semáforo, activado hace poco tiempo, detiene la marcha de los conductores que vienen desde el centro, formándose extensas filas para poder cruzar.


Una vez habilitado, apenas unos metros después  se instaló otro semáforo, esta vez para regular el ingreso y la salida de los autos al shopping. Allí, las demoras son aún más importantes. El extenso tiempo que tienen los que salen del complejo comercial genera que por la avenida se formen constantes embotellamientos.


En ese cruce de la calle Castelli, los vehículos particulares y las unidades de colectivo deben esperar varios turnos de semáforo para poder cruzar la encrucijada. De esta manera, demoran más de lo habitual y el tránsito se vuelve dificultoso.


Asimismo, formando largas filas, los vehículos que se dirigen hacia la ruta habitualmente no dejan espacio para los que vienen por la banda contraria y quieren doblar al costado del hospital. Así, los problemas se extienden también a la otra mano y suelen escucharse bocinazos, incluso insultos entre los choferes.


Superado el semáforo del shopping tras varios turnos, las dificultades comienzan a disminuir, pero no desaparecen. Apenas una cuadra después está el cruce con la avenida Pomar y, luego, Tacuarí. Aunque en este tramo la circulación se agiliza levemente, lo cierto es que los problemas no desaparecen y el riesgo vial es casi constante.


Además de la coordinación de los semáforos y algunos desajustes en los tiempos para cada cruce, la infraestructura vial aporta también dificultades para que el tránsito pueda ser normal o al menos más ordenado.


En este sentido, hay que mencionar, por un lado, la falta de parterre en ese tramo de la avenida Centenario. En ese sector, las dos bandas se encuentran separadas solamente por una línea que, en varios sectores, está completamente borrada. Justamente este es uno de los reclamos que mantiene desde hace tiempo la Red Vecinal Zona Norte, que pide la construcción de un parterre para mejorar la seguridad vial de los conductores y también de los transeúntes que cruzan la transitada arteria. El Litoral